L'arc en ciel

Poesía

Comprendo tu prudencia, no puedo regresar. Ahora ya sé que es lo mejor para ti. Solo puedo hoy pedirle al canto de los pájaros, por la lluvia en el verano, para que pueda darme lentamente, un arco iris.

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2010 | A un mundo imaginado : A un mundo imaginado

Poesía

Extraño en las mañanas el brillo de tus ojos,
perdido en el rocío dormido en una rosa,
cuan lágrimas del viento bañando los despojos,
herida que me acosa.

De néctares dulzosos encuentro tu sonrisa,
de aromas de verbenas tus labios refinados,
de vuelos de gaviotas que se alzan con la brisa,
en cielos doblegados.

Tus manos transparentes de líneas predilectas,
las mías acarician en un silencio tierno,
disfruto en este instante de apariencias selectas,
heladas al invierno.

Y todo lo que entonces pudiste haber tocado,
reluce ante mis ojos urgentes de pasiones,
lo guardo y lo conservo durmiendo en el pasado,
destilando emociones.

Perfumes penetrantes reclaman tu presencia,
perdida en los almendros o en verdes del olivo,
que aplacan al instante vestigios de dolencia,
de un pasado cautivo.

Te busco en una playa perdida en algún mar,
dormida por la espuma, sonriente entre la arena,
te busco por las noches lluviosas al soñar,
por la costa serena.

Te busco entre las olas al ritmo de corales,
inquieta en una fosa sumida en tus apegos,
vestida de madrépora envuelta por las sales,
jugando algunos juegos.

Te busco allá en lo alto volando sin mesura,
al cielo confinado que al verte va sufriendo,
juntando las estrellas que ante tanta hermosura
de celos van muriendo.

De mares que se encojen al son de tu presencia,
de ríos que se secan, de selvas escondidas,
de tierras y de amores que sufren de dolencia,
en el tiempo perdidas.

Quizás algún verano tu puedas entenderme,
y veas que mi espíritu ardiente de quimera,
buscaba simplemente tan solo someterme,
a alguna primavera.

Quizás algún invierno tus ojos marchitados,
vencidos por el llanto me puedan vislumbrar,
y entiendan estos versos con fuego diagramados,
y puedan perdonar.

Quizás en otro tiempo podamos encontrarnos,
y todo esté dormido, tal vez esté curado,
y entonces de esa forma podamos entregarnos,
a un mundo imaginado.



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